El régimen de visitas en un divorcio con hijos

Régimen de visitas tras un divorcio

Un divorcio trae consigo tomar decisiones complicadas, sobre todo cuando hay hijos comunes menores de edad de por medio. En estos casos, lo más relevante es determinar el tipo de custodia que se va a llevar a cabo tras la ruptura de los progenitores, siempre velando por el bienestar del menor.

Aunque cada vez son más las ocasiones en las que se aplica la custodia compartida por ambos padres, la realidad es que todavía se sigue optando por la custodia monoparental o exclusiva. En este sentido, uno de los progenitores posee la custodia del menor (el derecho a convivir con él) y la otra parte habitualmente posee un régimen de visitas establecido por el juez (quien decidirá el tiempo, modo y lugar para ejercer el derecho de visitas).

Ante estas circunstancias el derecho de visitas consiste principalmente en garantizar el desarrollo tanto educativo como afectivo de los hijos, por lo tanto como asegura el Tribunal Supremo, se trata de un derecho-deber del progenitor. Además, como se ha indicado anteriormente el juez decidirá varios aspectos relevantes como: el tiempo y la frecuencia de las visitas, el lugar donde se realizarán, así como el modo y la persona que asumirá los gastos de desplazamientos.

¿Cómo adaptar el régimen de visitas a cada caso de divorcio?

Lo realmente importante a la hora de definir los aspectos básicos de las visitas es que se adapten al caso de divorcio concreto. Se tendrá en cuenta las las condiciones personales, familiares y laborales de ambos padres (como los recursos económicos o la disponibilidad), la edad del hijo, la distancia o las condiciones del viaje para la realización de esas visitas.

Sin duda, un caso especial que tendría que valorarse con detenimiento para resolver el derecho de visitas es si los progenitores residieran en diferentes países.

En este sentido, Elena Crespo Lorenzo, abogada especialista en Derecho de Familia, cuenta en este artículo publicado en elEconomista un caso concreto a modo de ejemplo de cómo ha repartido un juez las visitas y los costes asociados a las mismas cuando los padres residen en diferentes países. A continuación, os resumimos lo más importante.

Se trata de un divorcio de tipo contencioso entre el padre, residente en Estados Unidos, y la madre, residente en España la cual obtuvo la custodia de la hija menor. Al residir en un país distinto, el padre posee un régimen de visitas un tanto especial debido a la distancia de su lugar de residencia.

La hija podrá visitar a su padre la mitad de las vacaciones de Navidad y de verano, asumiendo el padre los gastos de desplazamiento de la niña a Estados Unidos. Una peculiaridad de este caso es que al no existir visitas entre semana por la distancia entre el lugar de residencia del padre y de la madre se amplía el periodo de visitas normal de la menor con su padre como compensación.

Por otro lado, por petición especial del padre, el juez redujo la cuantía de la pensión alimentaria debido a su situación económica y al elevado coste de desplazamiento de la menor para las visitas. Como se puede ver, todo ello se decidió valorando las circunstancias concretas del caso y el interés de la menor.

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