¿Cuánto va a durar mi divorcio?

¿Cuánto tarda un divorcio?

Cuando hablamos de una ruptura matrimonial lo que muchas veces queremos es que acabe pronto. Que pase ya, hacer los papeles, dejar todo cerrado, y reestructurar nuestra vida de nuevo. También por los hijos en común, si los hubiera, ya que se trata de un proceso que puede dejar marca en ellos especialmente si son menores. Por eso una de las preguntas fundamentales que nos hacemos antes de que comience el proceso es: ¿cuánto dura un divorcio?

La respuesta a esa cuestión clave es compleja. No depende de un solo factor sino que influyen numerosas variables que determinarán por cuántos meses o años se puede prolongar el proceso de ruptura. Variables que no siempre se pueden controlar, y entre las que podemos destacar:

  • Tipo de divorcio
  • Lugar donde se lleve a cabo el divorcio
  • Si hay o no hijos
  • Liquidación de la sociedad económica

Lo que vamos a procurar con este post es darte las pautas para hacer que el tiempo que dure tu procedimiento, en la medida de lo posible, se reduzca al mínimo. Y además vamos a aportar estadísticas que te serán útiles para tomar tus decisiones y afrontar el divorcio con mayor garantía, uno de los trámites más frecuentes dentro de la rama del Derecho de Familia.

Divorcio de mutuo acuerdo o por vía contenciosa

Esta es uno de los factores a analizar, y del que disponemos cifras concretas a través del Instituto Nacional de Estadística. Lo primero que debes saber es que un divorcio express o divorcio de mutuo acuerdo se va a resolver de una forma mucho más rápida que uno contencioso.

Con datos del año 2016, el 67% de los divorcios de mutuo acuerdo se resolvieron en menos de tres meses (49.611 de un total de 74.161 llevados por esta vía), mientras que solo el 5,4% de los contenciosos lograron solucionarse en ese tiempo (1.229 de 22.663).

En el otro extremo, solo el 2,7% de los divorcios de acuerdo tardaron más de 12 meses en registrarse. Cuando se acude a la vía judicial este porcentaje se eleva al 25,8, uno de cada cuatro.

Es cierto que el entendimiento no siempre va a ser fácil. Pero también es igual de cierto que siempre es recomendable (y también más barato) buscar ese consenso con tu ex pareja -y la ayuda de tu abogado de divorcios- para poder redactar el Convenio Regulador juntos y presentarlo ante los juzgados sin necesidad de pleitear.

Sucede que en los divorcios contenciosos se requieren dos vistas ante el juez, una provisional y otra definitiva. Y aquí entra el segundo de los cuatro factores que abordamos en el punto siguiente.

La celeridad de los juzgados

Aquí, sintiéndolo mucho, no vas a poder influir. A pesar de que es uno de los puntos importantes en el proceso ni ex cónyuges ni abogados pueden jugar papel alguno para acelerar los tiempos de los juzgados. Por lo que tu divorcio dependerá de la agilidad que haya en los tribunales civiles del municipio donde vayas a hacer efectiva la ruptura, que habitualmente se trata del lugar donde tienes la residencia familiar.

La vista provisional, por lo general, se suele convocar a los pocos meses de presentar la demanda de divorcio, sea cual sea el lugar donde se produzca. Pero el proceso se puede dilatar, incluso años, a la espera de ser llamados para la vista definitiva si se trata de una ruptura contenciosa. El volumen de casos que tengan los juzgados va a determinar cuándo se podrá hacer efectiva la disolución matrimonial.

No hay que olvidar además que ante un divorcio contencioso entran en juego los oficios que las partes pueden pedir: valoraciones a los médicos psiquiátricos, declaración a los menores y una larga lista de mecanismos a disposición de los ex cónyuges que harán que el proceso se estire.

¿Divorcio con hijos en común, o sin descendencia?

Este es otro de los grandes problemas en el momento de abordar el divorcio, y que condicionará la duración del procedimiento. Insistimos siempre que ante una ruptura matrimonial la parte más débil siempre va a ser la de los menores en común que pueda tener la pareja, que sufrirán un proceso doloroso sin tener las herramientas para entenderlo que tienen los adultos.

Por ello la protección de los hijos en común, el llamado ‘interés del menor’ es una de las preocupaciones principales ante un divorcio, tanto por parte de los letrados como por parte del juez y el Ministerio Fiscal.

¿Cómo influye tener hijos en el tiempo que dura el divorcio? Cuando se trata de una disolución matrimonial con descendencia en común hay que incluir en el Convenio Regulador una serie de requisitos imprescindibles: guarda y custodia, pensión alimenticia, régimen de visitas… Todo ello supone que las negociaciones sean más complejas si se opta por el mutuo acuerdo, lo que se traduce en un incremento del tiempo.

Además, en el momento de validad el Convenio presentado por las partes, el juez tendrá que estudiar detenidamente cómo afecta lo pactado por los ex cónyuges a los menores en común, ya que si algún punto va en contra del interés del menor será echado para atrás.

De igual modo, en divorcios contenciosos supone más complejidad plasmar en un documento las condiciones que van a regular la relación entre los hijos y sus progenitores. Sin olvidar tener en cuenta la opinión de los hijos, ya que a partir de los 12 años pueden ser llevados ante el tribunal para prestar testimonio.

Por todo ello, y con carácter general, los divorcios sin hijos se resuelven de una manera más rápida que los que sí lo tienen. No obstante, la responsabilidad entre las partes que disuelven su relación va a ser fundamental para, aunque haya hijos, llegar a un punto de acuerdo rápidamente.

Disolver la sociedad económica del matrimonio

El último de los grandes bloques que influyen en el tiempo que durará el procedimiento de divorcio es el de la liquidación del régimen económico del matrimonio. Cabe señalar que no se trata de un trámite que haya que hacer obligatoriamente en el momento de presentar la demanda, sino que se puede prolongar en el tiempo, sin que la Ley defina por cuánto tiempo.

El liquidar la sociedad económica en el momento de redactar el Convenio Regulador para el divorcio tiene muchas ventajas y es lo que recomiendan los abogados especialistas en Derecho de Familia. De no hacerse, es posible que en ese momento ahorres dinero (parte del honorario de tu letrado) y agilices algo el procedimiento, pero seguirás vinculado a tu ex pareja y no podrás disponer de tus bienes libremente, lo que podría suponer condicionar tu viabilidad económica futura a las decisiones de tu ex cónyuge.

Una vez tomada la decisión, para disolver el régimen económico los especialistas tienen en cuenta el tipo de sociedad creada: bienes gananciales, o separación de bienes. Los trámites para romper la sociedad de bienes gananciales serán más complejos ya que se trata de un modelo en el que prácticamente todos los bienes, derechos y obligaciones (salvo los bienes privativos descritos en el Código Civil) obtenidos durante el matrimonio por cualquiera de los dos miembros se ponen en común y pertenecen a ambos al cincuenta por ciento.

En cambio, en el régimen de separación de bienes realizar el inventario y la división de las propiedades entre los ex cónyuges es más sencillo -lo que no significa que sea fácil- porque cada uno es dueño de sus rentas y de lo que con ellas haya comprado.

Si no sabes por qué régimen se rige tu matrimonio, esta decisión quedó plasmada en las capitulaciones matrimoniales firmadas al inició de vuestra unión, aunque se puede modificar una vez avanzado el matrimonio.

Una vez que sabes cuáles son las claves para que tu ruptura se resuelva en el menor tiempo posible, te recomendamos ponerte en contacto con un abogado de divorcios que te guíe, aconseje y proteja con el objetivo de poder disolver tu matrimonio de la forma menos lesiva posible para ti y tus hijos.

A menudo, las parejas, ante la ruptura, cometen el fallo de retrasar el acudir a un profesional a asesorarse, iniciando conversaciones o peor, viviendo en el silencio, provocando que los ánimos vayan crispándose hasta llegar a puntos ‘sin retorno’. Que las partes estén representadas por abogados desde poco tiempo después de la ruptura y una vez se toma la decisión, permite comenzar a trabajar en un clima de mayor tranquilidad por ambas partes.

Santiago Escalas, abogado de familia en Sierra Abogados

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